El monitoreo y seguimiento es el proceso sistemático mediante el cual las entidades públicas verifican el cumplimiento de las recomendaciones emitidas en los informes de control elaborados por el Órgano de Control Institucional (OCI) y la Contraloría General de la República.
Asegurar que las observaciones, hallazgos y recomendaciones formuladas en las acciones de control:
Sean implementadas oportunamente.
Corrijan deficiencias detectadas.
Fortalezcan el sistema de control interno.
Prevengan riesgos y actos de corrupción.
Elaboración de planes de acción.
Asignación de responsables y plazos.
Evidencia documentada del cumplimiento.
Reportes periódicos de avance.
Evaluación del impacto de las medidas correctivas.
Un adecuado seguimiento:
Mejora la gestión pública.
Garantiza transparencia y rendición de cuentas.
Reduce riesgos administrativos y legales.
Contribuye al uso eficiente de los recursos del Estado.